24

THE WATERBOYS - Modern blues (2015)

disco THE WATERBOYS - Modern blues

...todo grandeza, la misma, la idéntica, la que en otros tiempos nos enseñó que habían héroes, un camino por recorrer, Jack Kerouac, la épica y la existencia de diosas de la lujuria y de la belleza, musas por las que los hombres hacen sacrificios, deidades del pecado y ninfas que simbolizan todo aquello que hay de bello en el mar... 

Tras más de dos docenas de audiciones, como requería la ocasión, bien efectuadas, con concentración y abstracción, del nuevo Modern blues de Mike “Big” Scott y sus WATERBOYS me he sentido capacitado por fin para escribir unas líneas sobre este trabajo. La verdad, no quería precipitarme, de sobras es conocida entre mis íntimos (y entre los que no son tanto) una confesable devoción por el legado de este artista.

disco THE WATERBOYS - Destinies entwined
Para que nos hagamos una idea, cuando oigo la voz de Mike Scott se me disparan las alarmas de forma peculiar desde el pabellón auditivo, algo similar a lo que podría ser cuando se cruza con la vista una hembra de buen ver. Estas cosas pasan y tampoco hay que darles mayor importancia. Quizás sea un poco como esos Destinies entwined, el hipertemazo con el que abren fuego y la causa sea el azar de la vida que siempre nos aproxima. Porque unidos por el destino nos vende el “big” tal y como otros nos venden sus productos, porque nos gusta que nos ofrezca el “big” tal y como otros nos ofrecen un maravilloso Edén. Nuevos dioses, nuevos guías pero al fin y al cabo lo único claro es que el amor en todas sus manifestaciones es el auténtico motor vital. A los que conocemos y nos congratula el estilo de los Waterboys no nos extraña ese misticismo o espiritualidad que rodea una canción que en cierto modo enlaza con un álbum que no obtuvo buenas críticas, el “Dream harder” de 1993, un disco exquisito pero el primero con el que ciertos sectores se empeñaron en liquidar, desprestigiar, vapulear,…, qué fácil es decir eso de que a fulanito o menganita se le ha pasado el arroz. 

disco THE WATERBOYS - Destinies entwined 2Ojo, resulta obvio que muchas bandas o artistas de rock dejan de mantener su nivel de calidad cuando transcurre la década en la que gozaron de sus primeros éxitos (o mejor decir, valga la redundancia, de las mejores críticas). Pocos fueron los supervivientes de los 80’s y muchos menos los que después de treinta años mantienen la cota de clase y pedigrí de aquellos años. Me vienen ahora a la cabeza Steve Wynn, Robyn Hitchcock,… y, sobre todo, Mike Scott con sus Waterboys. 

Al gran “Big” siempre le ha gustado reivindicar con carácter cíclico las diferentes etapas de su dilatada trayectoria. Por ello no resulta tan sorprendente ese acercamiento al sueño más difícil. En cambio, con November tale hay un héroe, hay un aventurero, hay dudas sobre la fe y sobre las religiones pero por encima de todo hay un desfile de locos dentro de un tema del que se podría decir que conecta a nivel musical con, por ejemplo, aquella maravilla y ninguneada obra maestra “Still burning” que el gran “Big” publicó en solitario allá por el 97 y donde en realidad era tan Waterboys como en el resto de sus obras. 

Pocas son las sensaciones de que este álbum ha sido grabado en Nashville, quizás un Still a freak que posee esa pincelada americana junto a un épico in crescendo marca de la casa, toda una declaración de intenciones de un artista motivado, ilusionado, apasionado, un rara avis en esto del rock que explora otros territorios que le puedan generar inspiración. Quizás por ello resulta después ideal I can see Elvisdonde es capaz de imaginar a Elvis fumando porros con Bob Marley y Jimi Hendrix, en un nuevo desfile de locos donde también participan Keith Moon, Charlie Parker, John Lennon, Marvin Gaye,…, hasta incluso Juana de Arco y Platón. 

disco THE WATERBOYS - Modern blues 2
Una que no me acaba es The girl who slept for Scotland, quizás demasiado ñoña y sensiblera, aunque puedo llegar a entender la necesidad de que un artista de su magnitud necesite transmitir recuerdos de sábanas, de ríos salvajes y de actos de amor entre estrellas, en este caso desde Dublín hasta el amanecer escocés. ¿Qué será de ella? Otra cosa es Rosalind, tiene blues y tiene modernidad. Sin duda Rosalind se casó con el hombre equivocado dentro del tema que a mi gusto mejor define los tiros por donde quiere ir ahora Mike Scott con sus Waterboys. 

Cual si fuera un cruce de caminos resulta "Beautiful now", ella era hermosa y para un caballero todavía lo es más ahora, me evoca a una especie de encuentro musical entre el Boss y los Dire Straits del “Making movies”. Y llegamos a Nearest thing to hip, muy, muy bonita, todo un “mistake brilliant”, de lo mejor del disco me parece esta atípica canción que no provoca un intenso primer flechazo pero que luego se va abriendo paso, más y más. Contiene el espíritu del León de Belfast y resulta muy adecuada para escuchar degustando un café y un dulce en algún viejo tugurio, donde deambulen los fantasmas de Sun Ra, Charlie Parker, Miles Davis o John Coltrane. 

disco THE WATERBOYS - Modern blues 3
Y llegamos al final, algunos nunca lo entenderán, no profundizarán, a otros no les interesará y otros tantos no lo valorarán. A los suficientes nos da lo mismo, Long strange golden roades todo grandeza, la misma, la idéntica, la que en otros tiempos nos enseñó que habían héroes, un camino por recorrer, Jack Kerouac, la épica y la existencia de diosas de la lujuria y de la belleza, musas por las que los hombres hacen sacrificios, deidades del pecado y ninfas que simbolizan todo aquello que hay de bello en el mar. 

Que nadie espere del Modern blues unos irrepetibles “This is the sea” o “Fisherman blues”. Ni esto es el mar ni la fisherman-star tiene que hacer méritos en forma de históricas obras maestras para captar personal a estas alturas de la vida. Ni tan siquiera considero que supere a ese anterior fantástico artefacto sónico que fue en el 2011 “An appointment with Mr. Yeats”. Pero una cosa hay que tener en cuenta, con otro episodio de su segunda división pocos del año en curso están o estarán por encima de sus caderas. La inicial desconfianza por excesivas connotaciones comerciales, similares a la del discazo de The War on Drugs en el pasado 2014, o porque el órgano hammond sea más protagonista que el violin, se van disipando en cada audición. Apuesto que más de un crítico implacable y voraz recapacitaría si escuchase estas coplas en vivo y en directo.”Modern blues es suficiente, es notable y al final Mike Scott siempre es “big”.



Compartir este artículo en:
Síguenos en: Suscripción Pinterest

24 comentarios :

  1. Suena genial. Lo escuché por la crítica que hizo el maestro Laurent Berger en Rock, The Best Music y, la verdad, es que me ha encantado: qué clase y estilo tienen estos hombres. Vaya que sí.

    ResponderEliminar
  2. Pues si, un discazo para mi gusto también. Yo lo defiendo a capa y espada, pero cometeríamos un error si lo comparamos a las joyas pasadas, hay que poner el contador a cero y dictaminar, y como bien dices, seguramente pocos discos de este 2015 le hagan sombra, pero la voracidad de la actualidad no permite detenerse mucho.

    Brazzzos.

    ResponderEliminar
  3. No me extraña que te llamen tanto la atención si es genial, saludos

    ResponderEliminar
  4. Las malas lenguas lo llaman decadencia, yo lo llamo madurez. Un grandísimo disco, me tiene enamorado.
    ¡Grandes son!

    Un abrazo o varios.

    ResponderEliminar
  5. Un disco que necesita de su tiempo, muy bueno, al final las canciones están ahí, y me quedo con una apreciación que haces y me parce muy importante, además de que es un disco notable y que escucharé bastante, está un peldaño por debajo de An Appointment, esa sensación también la tengo yo, aunque no tiene mayor importancia en esta secta con los que como suele suceder también de forma cíclica espero encontrar en la próxima misa cantada. Excelente crítica. Saludos

    ResponderEliminar
  6. Pues yo no llevo tantas escuchas, pero el disco me gusta de veras, mantiene buen nivel compositivo, canciones inmensas como Still a Feeak que es mi favorita tan sólo por detrás de la que cierra el disco,,,yo aun no he madurado una opinión, tan sólo sé que el disco me gusta mucho, más, desde luego, que el anterior An apointment With Mr. Yeats,,,y es que este nuevo suena como un tiro, como si hubiese tenido Mike clarísimo lo que quería desde un principio y bueno, hacían falta canciones, pero es que con Mike Scott éstas, siempre están ahí, eso para él no ha sido nunca un problema. Abrazos tocayo, bellísimo el párrafo que has resaltado.

    ResponderEliminar
  7. Estoy escuchándolo estos días y me parece más que notable... ahora lo escucharé con más atención después del postazo en cuestión.... y bueno, si alguien espera otro "Sea" u otro "Fisherman" es que... aquello era celestial... y muy difícil ya no de superar sino de igualar...

    ResponderEliminar
  8. Sin necesidad de compararlo con obras anteriores, me parece un gran disco. Mr Scott sigue siendo muy grande, como bien dices.

    Gran post, master. Un abrazo!

    ResponderEliminar
  9. A mi este disco me impactó a primera escucha. Me parece algo enorme enorme...Terriblemente bien musicado y lleno de temazos. No recuerdo que nada me pegará asi desde Israel Nash y su Rain Plans. Esa sensación de DISCO TOTAL... Además estoy seguro que va a madurar mucho más dentro de mis orejas... Yo juego con ventaja...yo no soy un fan de Waterboys y no voy a establecer comparativas con su pasado....

    ResponderEliminar
  10. El análisis es estupendo, preciso y desde la admiración y el respeto. Pero también lo dejas abierto a la opinión ajena. Me encanta tu entrada y de la manera en la que has enfocado la reseña del disco. Creo que es uno de lo mejores post que he leído últimamente. Y dicho esto sólo me queda escucharla, situación que voy a remediar en breve con el último pedido que he hecho a mi disquera favorita; entre el último de Dylan, Tweedy y Pops Staples, va este Modern Blues con su magnífica portada. Saludos

    ResponderEliminar
  11. Entré muy tarde en el mundo Scott y me siento un tanto inseguro todavía con su música, no controlo toda su discografía y este no lo he puesto aún, me da respeto, pero tras leerte creo que no hay nada que temer, es al primer disco de Waterboys que no cojo en retrospectiva.
    Gran y apasionada cronica, gracias.
    Abrazo.

    ResponderEliminar
  12. Veroírycallar. Aplauso a todo silencioso.
    Abrazo, Bigger.

    ResponderEliminar
  13. así se hace una crónica, con absoluto conocimiento de causa, yo con un par de escuchas ya quedé enamorado, pero lo tuyo es amor verdadero. una pormenorización del disco cojonuda, como de costumbre.

    ResponderEliminar
  14. Como nos parecemos en muchas cosas!Sobre todo en lo del pabellon auditivo y las mujeres!!!
    A+
    Tsi/Forrest

    ResponderEliminar
  15. a mi me parece un disco más que notable. Está lleno de detalles, de melodías grandiosas, brillantes arreglos, enormes solos de Hammond (aunque aqui soy poco objetivo, ya que es uno de mis instrumentos predilectos) y grandes letras de Mike Scott. Magnífico disco para mi. Muy Muy recomendable

    saludos

    ResponderEliminar
  16. Todo grandeza Alex, hablamos de Mike Scott.

    Hay discos que necesitan más detenimiento, brother Savoy, este es un caso para mí. No creo que acabe siendo mi preferido pero casi con toda seguridad estará entre mis elegidos.

    Así es Silvo.

    Me consta que te tiene bien agarradito, Sergio, es lógico.

    Así lo considero, my mestrefriend Chals, un peldaño por debajo, el disco de Mr.Yeats lo tengo en un gran pedestal. Pero es eso, este héroe no nos falla. Gracias.

    “Still a freak” es un temazo del copón, apreciado tocayo Ned pero es que “Long strange golden road” es una barbaridad a la altura de sus mejores coplas. Me la imagino en directo y… bufff. Eso sí, como álbum prefiero, levemente más, el de Mr.Yeats. Gracias por lo del párrafo, me salió de tirón, de verdad, ensimismado mientras oía el último tema.

    Creo, my King Nikochan, que necesita el momento adecuado, como un empujón y se abre paso definitivamente. No hacen falta ni mares ni pescadores, es suficiente con esta grandeza. Ya veremos cuántos la igualan o superan.

    Así lo veo yo, masterfriend Evánder, no hace falta comparar, la grandeza de Mike Scott se mantiene impoluta.

    Me llama mucho la atención eso que dices Jose, y por supuesto me agrada que te haya calado tanto.

    Joer, querido Antonio, me dejas flipando (y un poco enrojecido, jejeje) con tu comentario. Bueno, ya sabes que soy muy apasionado cuando el material musical me gusta e intento transmitirlo tal cual lo siento. Seguro que cuando lo oigas te va a encantar.

    Qué curioso, mysuperfriend Addison, en cambio yo llevo casi toda mi vida con Mike Scott y los Waterboys, es probablemente la banda de rock que más me ha acompañado a lo largo de mi existencia, por ponerte un símil es como si fuera de mi familia más allegada. Gracias por lo que me atañe.

    Qué gustazo leerte siempre, my little India. Recibe chuches.

    Bueno, ya me conoces desde hace bastantes años, apreciado masterSones Raúl, no se puede renunciar a la grandeza de los Waterboys.

    Jajaja, qué grande master Tsi/Forrest, nos gusta Mike Scott, los Waterboys y las mujeres, sobre todo algunas de las instantáneas que pones en el face, jejeje.

    Muy bienvenido FrankieKZ, la verdad que sí, hay muchos detalles y arreglos, además de las letras y el estilo de Mike Scott. A mí también me encantan esos solos del Hammond.

    Gracias a todos por la deferencia de dejar comentarios. Un placer compartir el aprecio hacia Mike Scott y los Waterboys. Salud y abrazos a tutiplén.

    ResponderEliminar
  17. Un disco fenomenal , maduro , muy bien elaborado y producido. Desde la primera vez que escuché "November Tale" quedé enganchado al tema y el resto impecable, con esta joya épica que da el cierre y que se llama "Long Strange Golden Road" , ¿una canción con este título puede ser mala ?, nunca, y si está firmada por el Sr. Scott , menos . Excelente entrada Johnny,
    Saludos,

    ResponderEliminar
  18. Esperaba con ansia esta entrada y me parece muy bien que te lo hayas tomado con calma para analizarlo bien. En cuanto pueda me lo agencio, tras tus bendiciones. El tema que cierra el disco me parece genial. Un abrazo y a seguir disfrutándolo.

    ResponderEliminar
  19. Un excelente disco de principio a fin. De esos que se hacían antes... lo comenzabas a escuchar en la primera canción y no necesitabas darle para adelante solamente dejarlo sonar. Excelente crítica

    ResponderEliminar
  20. Qué razón tienes, Jordi digital33rpm, una canción que se titule “Long strange golden road” no puede ser mala. Y encima firmada por Mike Scott nada menos. Gracias, amigo. Salud.

    Necesitaba como mínimo, querido Millan65, tener las letras en mi poder para poder captar el alcance y los nuevos tiros de Mike Scott. Hablamos de otro nivel, uno de esos pocos artistas que superan con muy buena nota el paso de las décadas, ya lo sabes. Un gran abrazo.

    Es verdad Carlos, tiene la grandeza esa de otros tiempos. Muchas gracias por lo del artículo. Saludos y gracias por comentar.

    ResponderEliminar
  21. Qué buen artículo, Johnny. Estoy en ello. Lo que llevo oído me parece muy bueno y pienso como Sergio DS: "Las malas lenguas lo llaman decadencia, yo lo llamo madurez".

    Pues eso.

    Saludossssssssssss

    ResponderEliminar
  22. Y además una madurez que con calidad se alarga mucho en el tiempo por parte de Mike Scott & company, gran Bab. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  23. Genial, la caña. Oírlos tras tantos años, rodeados de mi troupe.

    Gracias.JJJJ

    ResponderEliminar
  24. Imagino, Alberto, escuchar a los waterboys con toda la troupe es un goce. Abrazo.

    ResponderEliminar

▼ Reseñas novedades discográficas 2019 ▼

▼ SUSCRIPCIÓN

TWITTER